jueves, 2 de noviembre de 2017

FALTA SENTIDO DEL HUMOR


                  Quiero agradecer a Lisa Gherardini que me preste su amplia sonrisa.


      No entendemos de qué va el juego. Nos empeñamos en tomar las cosas siempre por el lado negativo, siempre la connotación que nos puede provocar molestia.
No digo que si te llaman hijo de la grandísima puta puede haber buena fe en ello, o sí, lo mismo es un elogio, espero que de alguna actividad o actitud tuya. El lenguaje es machista, ese es otro tema que se puede tratar largo y tendido, pero hoy no toca. Motherfuckers!!! ¿Veis? Ya habéis fruncido el ceño. Era piropo. Os quiero. No a todos. Jodida medicación...

La vida está llena de zanjas en las que metemos los pies, por eso es maravillosa, porque no somos perfectos y a veces tenemos fallos. También está la emoción de saber si en la zanja hay agua, tierra, cacas de perro o lava del volcán. En el último caso es normal que os enfadéis mucho porque joderéis la suela de vuestras Nike que seguramente hayáis comprado a un mantero (atleta) en Gran Vía

Ayer estuve viendo un recital de poesía en el Aleatorio y constaté esto que os estoy narrando de manera magistral : falta humor. La mayoría se creen la rehostiaputa y ponen el gesto serio como pose, como dando trascendencia, cosa que a mí me provoca hilaridad. Falta show y sobra solemnidad, especialmente cuando hacían sonetos que podían haber sido escritos por niños de cuatro años, de los no más espabilados de la clase.
En cambio, salió uno cantando, desmadrado, plagiando músicas sin complejos, gesticulando de manera excesiva, y resulto diferente. Tus versos eran simples pero su actitud es grandiosa. Provocaba buen rollo, complicidad, algo que ningún otro pudo lograr porque están preocupados en declinar con cara compungida o en hacer aspavientos como si fueran a volar. Y ni eso, ninguno voló.
El presentador del evento, Carlos Salem, sí entiende lo que es provocar sonrisas como medio de captar atenciones. Se notan las tablas, que no las canas, porque no sé si tiene porque lleva pañuelo.

Las redes sociales sacan lo peor de nosotros porque son provocadoras de la inmediatez en la respuesta. Al no poner filtro sacamos la peor versión que traemos de fábrica que es la reptiliana, la menos elaborada, la que descarta el humor y recurre a la visceralidad.
Yo borro mucho, me censuro. La gente cree que la censura en esto es mala y no creo que sea así. Una cosa es fomentar el humor y otra provocar el dolor en terceros por lo que expresamos. Es tan delgada la línea roja que a unos les parece muy divertido cierto humor que a mí me parece mezquino, y viceversa. A pesar de mi apreciación y de la tuya me parece una barbaridad que la Audiencia Nacional vaya gente por hacer mierdas de chistes y que no dejen sitio para los de traje y corbata, los que calientan escaños.

Otro tema complicado es el de los piropos o el de de las valoraciones personales. Hay que ser muy cuidadoso porque en esto sí está el horno para pocos bollos. Yo recomiendo SIEMPRE poner "jajaja" si es lenguaje escrito o la cara de Joey de Friends si es cara a cara. Muchas veces las ideas no provocan el efecto deseado y un envoltorio preciso puede ahorrarte una hoguera donde ser quemado o un bofetón. Yo os abofetearía a todos pero con amor, porque os amo.

Esto de hablar del humor venía - principalmente - porque cuando no se me pillan las ironías me pongo triste. Escribo algo con sarcasmo y la gente cree que estoy mal o sufriendo. Nunca expondría públicamente mis miserias, eso es de flojos. Los fuertes sacamos sonrisas, aunque a veces no sean de melón.



1 comentario:

Buscando mi equilibrio dijo...

Jo cómo te enredas, Carlitos, jajaj. DE los míos. Empiezas con un tema y acabas con 20.
Tienes que tener en cuenta que hay mcuhísima gente que no entiende el sarcasmo, la ironía, que no tiene sentido del humor o que su inteligencia es un tanto limitada, por lo que tú, que se te ve a la legua que eres un bromista nato, no te pillan el punto.
En fin... Me ha gustado tu artículo multitemático ;)
Muaka.