miércoles, 10 de febrero de 2016

VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE


Tengo una teoría que he ido madurando con el tiempo: creo que después de morir seguimos con la vida que tenemos y vamos empalmando una con otra.
Es como si fuera, nuestra vida, un videojuego. Se nos acaba la barrita de la fuerza, morimos y volvemos a aparecer en la misma pantalla en la que estábamos, así hasta que nos pasemos el nivel.
Llega un momento en que el cuerpo llega a un límite de desgaste y edad y es cuando nacemos de nuevo y tenemos una nueva vida. Es decir, esto de continuar la partida es hasta un límite de edad, una fecha de caducidad, que todos tenemos al nacer, cual huevos del Mercadona.

Creo en la reencarnación, creo en las energías que continúan, no creo en lo que nos dice la Iglesia católica ni en que haya cielo ni infierno. Creo que el cielo y el infierno siempre están en vida, y lo normal es que haya etapas de ambos. Dependiendo del lugar geográfico donde hayas sido asignado tendrás unas intensidades u otras.

Tenemos un gran problema en esta sociedad occidental para familiarizarnos con la muerte. La denostamos y tememos mucho y aunque está bien que la guardemos respeto quizás lo que no está tan bien es vivir con miedo, porque se vive a medias.

No estoy diciendo que hay que cometer y acometer actos suicidas y estúpidos, solo digo que hay que relativizar el paso por la tierra porque si es verdad mi teoría volveremos al punto en el que estábamos a seguir consiguiendo puntos y bonificaciones por pasar pantallas en busca de fortuna (del tipo que sea).

Tengo otra teoría, esta es incluso más compleja: creo que morimos todos los días un poco y resucitamos otro poco. Creo que, por ejemplo, que te lleves un disgusto porque tu hijo se ha hecho una herida o porque tu equipo ha perdido un partido quita vida, también creo que por cada alegría ganas vida, por cada abrazo, por cada orgasmo... La barra de energía de tu videojuego aumentará o disminuirá según sea el día. Por eso a veces estamos fatigados y otras veces con la adrenalina a tope. Por eso existen los estados de ánimo, cada uno relacionados con una recompensa o penalización.

Y luego habría un tipo de personas diferentes, que no estarían sujetos a estas normas porque han descubierto que las reglas son estas y se pueden cambiar. En ese grupo se encontrarán los que tienen una particularidad que les hace excepcional, para bien o para mal. No serán seres grises, no pueden serlo. Serán con luz o con oscuridad, pero manejaran el videojuego de su vida como si hubieran descubierto uno de esos "trucos" que usábamos para pasar niveles. Habrían descubierto que se pueden modificar los códigos fuente. Quizás ese sea el truco, olvidar lo aprendido y cambiar las características de la partida. Lo mismo sería mejor si la partida durara lo que dura un deseo...el deseo de vida, y dependiera solo de nosotros.

Os deseo una larga y buena vida...y que descubráis el truco.

martes, 2 de febrero de 2016

LA INJUSTAMENTE DESPRECIADA FIGURA DEL CHISMOSO,COTILLA O METICÓN (IRÓNICAMENTE DICHO)


                             Imagen de la web www.cositasfemeninas.com

Todos tenemos alma de portera. No, no digo de portero, a lo Casillas, digo de cotilla, de chismoso, de meticón, de entremetido, de impertinente... Hay muchas palabras que tienen un significado parecido.

La idea común que comparten todos esos adjetivos descalificativos es la de "meterse en la vida de los otros".

No tiene que sorprender. España tiene algunas virtudes y muchos defectos. Siempre hemos sido marujas. Sin ese lastre no existirían las revistas del corazón y los programas de televisión destroza-dignidades (con cheque de propina y pañuelo).
Es tremendamente curioso ver como la gente convierte lo polvos de las personas conocidas como propios. Las rupturas, las peleas, las decepciones, los embarazos. Se empatiza con el famosete de turno y se sigue sus andanzas vitales quizás, desde mi punto de vista, descuidando las propias. Ya se podría empatizar más con otras personas, las más desfavorecidas, y no con los gilipollas que usan billetes para jugar en los baños.

Es como la peli  "La vida de los otros", viven otras vidas.
 Al final acabas follando 4 veces al mes porque lo hace Bertín Osborne o un ciclado mal depilado de Mujeres y Hombres y Viceversa. O viajas a Miami con Vargas Llosa porque te metes en el papel de la de Porcelanosa y con suerte puedes acabar con Hugo Silva en vez de compartir los ronquidos de Manolo el cartero.
Sí, muy interesante, ¿pero tú que haces con tu vida?

Acepto la idea terapéutica, costándome mucho, de estar entretenido con la mierda ajena, vale, pero si en tu vida real te dejas llevar y no haces nada eres alguien gris sin mucho interés para ti y para los otros.
Si sustituyes tu vida, de manera virtual como en los Sims, por la de otros al final te quedas sin vivir tu vida. Lo malo es que la gente que no suma nada a su vida no suma nada a la de lo demás, genera problemas, vota, y comparte instalaciones contigo, pudiendo generar situaciones despreciables porque la frustración acaba saliendo. Otras veces no sale con desconocidos y acaba saliendo dentro de la familia, tras las cuatro paredes, y todos sabemos en qué puede acabar.

Creo que un país evoluciona cuando se dejan de lado los males atávicos, y el de ser chismosos y cotillas lo tenemos en la sangre. Ni en 20 generaciones o invadidos por los alienígenas podremos acabar con ello.

La base para cambiar estas cosas está en la educación, como en todos las mierdas que tenemos dentro de nosotros, pero esta se tiene que impartir por la familia y si esta no ve problema en ser de una manera malamente podrá prevenir contra ello.

No tenemos solución. El "¿sabes lo de la hija de la Antonia?" y el "¿a qué no sabes quién está con Paco el carnicero?" no nos lo quitaremos nunca de nuestra forma de relacionarnos.

Si hubiera más discreción habría menos zona de actuación para los meticones (preciosa palabra), pero las redes sociales nos encaminan hacia todo lo contrario, vamos directos a olvidar el significado de las palabras pudor, coherencia, derechos infantiles, vida íntima, etc...

Sí, las redes sociales son caldo de cultivo de gente con poca vida propia y más preocupada por lo que tu haces que por lo que ellos hacen. También de narcisistas con demasiado ego y de seres unineuronales, por lo tanto hay que ser cuidadoso y discreto. Hay que ceder lo que quieres ceder, siempre irrelevante.

Os dejo, empieza Gran Hermano y tengo que llamar para echar al Pequeño Nicolás.



sábado, 23 de enero de 2016

BOOKTRAILER OFICIAL DE "LA SONRISA DEL MELÓN"




https://www.facebook.com/lasonrisadelmelon/

http://www.amazon.es/SONRISA-DEL-MEL%C3%93N-CARLOS-IGLESIAS-ebook/dp/B019ZTCX1U/ref=sr_1_2?ie=UTF8&qid=1451592411&sr=8-2&keywords=la+sonrisa+del+mel%C3%B3n

http://editorialcirculorojo.com/la-sonrisa-del-melon/

lunes, 18 de enero de 2016

LOS SEPARADOS CON HIJOS PREFIEREN RELACIONES CON SEPARADOS CON HIJOS


                                       Foto de elperiodistadigital.com


Hay excepciones, para mi suerte y para otros muchos que no hemos estado nunca casados y no tenemos hijos, pero como norma general los separados con hijos prefieren relaciones con los que están en su misma situación.

Esta afirmación no se refiere a corto plazo. Todos sabemos que después de una ruptura hay un periodo de duelo y que según el tiempo que se haya estado casado (y otros circunstancias personales) variará en longitud y actividad.
Lo normal es que un separado tenga una vida sexual activa después de separarse, buscando recuperar el tiempo perdido, y que se produzcan varios encuentros esporádicos con una clara intención de olvido analgésico. Es humano, sano, deseable y entendible. Para este tipo de actividades si les valemos los solteros sin hijos, de hecho somos los más buscados. Aves de paso que como pañuelos curan fracasos, que cantaría Sabina.

Pero luego está el otro tema, el de las relaciones. Ahí sí que tienden a buscar a separados con hijos.
El motivo es claro: buscan a personas que sepan como tratar a sus vástagos y una estabilidad. Es el instinto paternal o maternal el que se antepone al carnal o sexual.
Hay que hacer muchos méritos para demostrar que "no tener hijos" no significa que te guste descuartizarlos y comerlos por las noches mientras ves películas de Fritz Lang, que no tenerlos es muchas veces una consecuencia vital, que no se ha dado porque no ha habido una pareja adecuada, que eres capaz de llevarles al colegio sin perderte por el camino, que puede que te gusten los niños más que el padre originario de ellos (y que los trates mejor).

Es un error muy común, que está dentro de la mente de los separados con hijos, creer que es mejor compañero de viaje una persona que haya pasado por ese proceso.
Se ningunea y desprecia al soltero sin hijos de una manera obscena. Para la cópula de recuperación del ego post-separación si venimos bien, pero para mantener algo "serio" ya no valemos. Es algo estúpido. Fijo que tiene un nombre, solterofobia o algo así.

Como todas las cosas que digo, y esta no es una excepción, generalizo. Obviamente no todos los casos son así porque si así fuera el mundo estaría lleno de gilipollas con miras cortas.También generalizo en llamar gilipollas a las personas que opinan así. Esto es un bucle del que quiero salir porque los jardines de este ámbito me suelen resultar demasiado frondosos.

Hay veces que hay que desoír el instinto,tenerlo en cuenta pero relativizarlo. Sois madres y padres, pero también sois mujeres y hombres. No os limitéis las opciones por ser idiotas.

miércoles, 13 de enero de 2016

EL CONDÓN QUE CADUCÓ EN EL 2005



Estaba buscando un tornillo de esos que sujetan las patas de las gafas y para tal tarea abrí una caja que tengo con cosas del pasado dentro del armario de las medicinas. Bueno, realmente tengo muchas cajas con cosas del pasado, siempre me ha costado deshacerme de ellas. Quizás he tenido demasiado apego a cosas que no debería.

Encontré muchas cosas, entre ellas varios modelos del gafas redondas pequeñas, uno de ellos especialmente llamativo y chulo que se compone por dos pares superpuestos, siendo el primero para el sol. Creo que el Príncipe de Bel Air y sus 30 reposiciones me marcaron.

Pues bien, entre ese cementerio de elefantes de las gafas me encontré esto que adjunto en la foto : un condón de la marca CONFORTEX caducado en Julio del 2005. Está más duro que el culo de Jennifer López.

Haciendo un sencillo cálculo me lleva a concretar que cuando esa pieza de museo dejó de estar en su perfecto uso yo tenía 30 años. Suponiendo que llevara dos años en mi poder ...lo tenía desde los 28. Es decir, desde los 28 hasta los 30 no tuve ocasión de usar este condón desdichado.

Entonces eché la vista atrás y pensé que hacía por aquellas fechas. De tal retrospectiva resultó el dato de que era la de máximo apogeo en cuanto a fiestas, en consumición de unidades alcohólicas y el de menos preocupación por agradar a las féminas de mi ciudad.

Descarté el nulo éxito en mis conquistas, porque siempre he tenido una cierta regularidad en esos temas, aunque no me esforzara demasiado. O quizás sí me esforzaba y no acababa con la que quería. No recuerdo, ya soy mayor.

También pudiera ser que esa marca no me generara confianza, o que ese tamaño se me antojara escaso. Ese creo que puede ser el motivo principal. Puede que me lo dieran en alguna promoción del tipo "Póntelo pónselo" o en alguna organización no gubernamental donde acudiera.

Otra posibilidad es que lo sacara de una máquina de un bar, con la esperanza de darlo uso esa noche, y que al final mi camino no tuviera suerte y acabara solo en casa sin necesidad de profilaxis viendo los reportajes de investigación de la Inteviú o a la chica del viernes de El Jueves. 

Sea como fuere ese condón no tuvo el triste final que tienen otros, no acabó en una papelera ni acabó siendo sometido a altas presiones atmosféricas y a continuos movimientos repetitivos. Este condón, amigos, ha dormido cómodamente durante 11 años acompañado de gafas en una caja, en un ambiente seco y sin luz.
Este condón ha sido un ejemplar afortunado. Ha sido indultado.

Hay otro dato que no creo que tenga nada que ver y que quiero compartir con vosotros: tengo un hijo de 11 años. Será una casualidad.
Se llama Will Smith del B. 

jueves, 7 de enero de 2016

ROCÍO MORENO, OTRA FORMA DE ENTENDER LA RADIO


En pocos días dejará de escucharse su voz en la radio, espero que sea un "hasta pronto".

No, no soy su amigo, soy un mero conocido que seguramente si se cruzara conmigo en la calle no me reconocería, así que puedo escribir lo que quiera, sobre ella, de la manera que quiera. Tengo esa tremenda libertad.

Últimamente la radio se ha convertido es un cajón de sastre donde se quieren importar rostros, voces y maneras de la televisión para asegurarse el "factor oveja". En una acción comercial se llama así a lo que se podría llamar más comúnmente el "boca a boca". Es más fácil recopilar audiencia con gente famosa (o eso creen).
Ahora se hacen programas que parecen jaulas de grillos, donde siempre hay imitaciones (demasiadas) y "llamadas sorpresa" a personas para ver si son infieles o para gastar bromas que no tienen puta gracia.
Si a mí alguien me hace una de esas graciosísimas bromas le dejo de hablar. Respeto que haya esto, pero me parece poco interesante, repetitivo y cansino.
En un país donde triunfa Telecinco no me extraña que la gente siga este tipo de formatos, aunque claro, tampoco me extrañan otras muchas cosas ya que la "España de charanga y pandereta" siempre está ahí.

Asimilando que existen esa clase de programas luego hay otros donde los locutores que se empeñan en ser "comunicadores". Sí, son raras avis, no abundan, por eso cuando una de esas especies el peligro de extinción cesa en su trabajo, en su empeño, me parece que algo dentro de nosotros muere, porque nos volvemos más vulgares.

Los comunicadores llegan dentro, remueven, tienen estilo propio, buscan la divulgación, generan empatía con el oyente, tratan de crear emociones y no siguen modas. Un ejemplo de comunicador mítico, para mí, fue Juan Antonio Cebrián.  

Rocío Moreno es de esa raza, es de los que mira diferente.
No voy a destacar su belleza, ni siquiera su simpatía, voy a destacar la "forma de hacer" su trabajo.
Ha conseguido algo que nadie ha logrado y es que escuche, disciplinadamente, su programa de radio.

Ella es escritora, es atleta, es mujer, es optimista, es amiga de los animales, es fuerza, es emoción y sensibilidad, es cultura musical (y de la otra), es divertida y es empatía.
En su programa de radio mezcla literatura y música, por eso me gusta.
Su cálida voz te envuelve en un manto de confort. Maneja las canciones, según los estados de ánimo, con la misma habilidad que tiene Ludovico Einaudi al componer piezas. Siempre certera.

Otro aspecto señalable, además del buen rollo que crea, es su lado solidario. Está tremendamente volcada en causas sociales. No es de los que se quejan por las situaciones sin mover un dedo, de los que demuestran rabia por las injusticias sentados en su sillón, ella actúa.
Sé que tiene varios proyectos en mente. Muchos relacionados con la figura femenina, las letras y el deporte.
Encima está para hacer un Iron man. Eso de mens sana in corpore sano lo tiene tatuado en el omóplato, creo.

Pues a pesar de todas las virtudes, de las que hace gala, en unos pocos días deja la radio y se aferra a nuevos proyectos. Los que "piensan y deciden" sabrán. Yo creo que una comunicadora así, que además tiene el respaldo de los oyentes en los estudios de audiencia, es un lujo para la radio, donde lleva muchos años y que no escucharla por las mañana será un castigo demasiado severo para los que todavía creemos que la vida es maravillosa ( Andrés Montes, siempre presente) y que las letras y la música son lo que puede salvarnos de esta deriva de decadencia mental.
Poder pensar, poder sentir, poder valorar lo que se tiene y no, poder mejorar como personas, tendría que estar subvencionado. Rocío debería ser recetada en las farmacias. No es contingente, es necesaria.

No todo es bueno en ella. Tiene dos grandes fallos esta andaluza de ojazos tremendos: me niega un café y no ha comprado mi libro (La sonrisa del melón). Los dos son subsanables.



                        Calle 13- "Siempre digo lo que pienso"





lunes, 28 de diciembre de 2015

TE AMO (SIN LETRA PEQUEÑA)



Nos cuesta, nos cuesta mucho, demasiado, decir ciertas palabras y no acompañarlas de muletillas, condicionantes, excepciones y cláusulas que desvirtúan ese impúdico y sano acto de valentía.

Sucede que todo está controlado hasta que llega la Navidad. Estas fechas predisponen para la lágrima, desarman barreras y te colocan frente al televisor donde siempre echan una película de Meg Ryan y al final te acaba convenciendo, antes de que se operase y se pareciera a un chino estreñido, que Algo para recordar no está tan mal y que para verla con manta, en un sofá y con cierta compañía es hasta buena.

Nos cuesta decir lo que sentimos, insisto, mucho. Aprovechamos estas fechas para ampararnos en que son días propicios y lo ponemos en Christmas, mensajes de buenos deseos por whatsapp y en proposiciones indecentes escondidas en el envoltorio de un mazapán.
Yo, mismamente, lo camuflo en dedicatorias de mis libros.

Quiero a mucha gente que nunca sabrá que la quiero, amo, echo de menos o pienso. Soy así de gilipollas, como muchos de vosotros que asentís a estas palabras y os decís por dentro un "otra vez que tiene razón este atractivo escritor".

Uno de mis propósitos de este nuevo año es decir las cosas más directamente, o mejor aún, a demostrarlas.
No quiero que nadie se quede con la duda. Incluso a los que me caigan mal se lo haré saber. Los que lean mi libro y no les guste estarán dentro de este selecto grupo, si se da el caso de que no guste (cosa que veo complicada).

Amar suena fuerte, querer también pero menos. Desear suena bien salvo que se lo digas a gente que no conoces y piense que eres un perturbado mental de esos que llevan gabardina y enseñan su interior a niñas en los parques.
Apreciar es más usado, pero no me gusta. Tener aprecio se me antoja escaso. Creo que se pueden apreciar cosas, por lo tanto no es aplicable solamente a humanos o seres vivos, y si se puede equiparar cosas y vidas no me interesa. No, no me gusta apreciar. Si lo digo que se sepa que lo hago con sorna.

Amar y querer depende de estados de ánimo y de periodos vitales. También del tiempo y de las necesidades. Son sentimientos que parecen sinceros pero no lo son del todo porque requieren correspondencia para ser plenos y si no la hay son mutables en otros sentimientos menos bonitos.

Hoy tengo el día tonto, tengo una de Woody Allen preparada y no estoy para réplicas ni anotaciones en cuenta, así que os diré un OS QUIERO como norma general y el que quiera que se baje de ese barco.

Felices fiestas y feliz año nuevo.