lunes, 4 de febrero de 2013

ESQUIVANDO LA BALA (DÍA DE SAN VALENTÍN)


Este año ha faltado poco. Gracias al Dios de los cristianos ella se doy cuenta a tiempo y me largó un par de meses antes del evento en cuestión. Su cordura me ha salvado. Chica lista.

Y es que lo mío tiene mérito, llevo unos 21 años en el mercado, 21 años de besos, sudores, amores, desamores, deseos... y sólo he sido alcanzado por la bala dos veces (bala que no volvió a repetirse al año siguiente). 21, es un número con mucho significado para mi, y para algunas otras personas (picaruelas malpensadas, ¡acertáis! ;) ).

El tema es que no soy de los que me he quedado en casa, mi exposición a ser partícipe de este día ha sido grande.Creo en los milagros.
Unas veces por deseo de ellas, otras veces por deseo de ellas propiciado por mi, otras veces por mi deseo y otras por falta de deseos en las fechas previas casi-siempre he llegado inmaculado a este día. Inmaculado no es la palabra correcta, ya que mi proceso de beatificación siempre se me interrumpe cuando una mujer me sonríe y me aguanta la mirada.

Habrá algún listo que me dirá que no soy sincero, que me gustaría estar el 14 de febrero emparejado. No es cierto.
Espero no cagarla en esta semana que me queda, así que me quedaré en casa haciendo ganchillo y leyendo los muros de Facebook de los escritores donde se dan de ostias como chiquillos de 14 años y eso siempre gusta verlo, porque así aprendes a vomitar sin meterte los dedos. Es como Sálvame pero    camuflado en pseudo-cultura.

San Valentín es un día malo, te gastas dinero en algo que solo tiene un uso : un ramo de rosas, una cena, un hotel... creo que el mejor regalo es un poema, que es gratis y se puede disfrutar del mismo varias veces.
Cierto es que si me tocaran los Euromillones esta teoría quedaría obsoleta y sería una gilipollez.

Es un día donde la gente que tiene pareja y no se lo cree porque es más fea que el "Fary comiendo limones" o porque tiene menos verbo que Messi se hace fotos, saca pecho, quiere mear en el árbol para marcar territorio y gritar a todo Dios que no está solo y que ha conseguido engañar a alguien.

Yo quiero a mucha gente, en este caso a muchas mujeres, y no veo tal necesidad. El amor, como el cortejo, tiene que ser un proceso continuo, no vale con quedar bien un día, no vale con decir a la "secretaria de la oficina" que compre un regalo para tu pareja, eso es un puto paripé.

Muchas parejas son una farsa, otras muchas tienen fecha de caducidad, y otras muchas más ya han pasado esa fecha de posible ruptura y siguen juntas por rutina, pereza, comodidad o porque les falta arrestos para intentar ser feliz.
No puedo entender la infidelidad, las vidas paralelas, la mediocridad de sentimientos.
No admiro al que está emparejado como acto social, admiro al que ama en la privacidad de su casa.
Cuando algún día ponga en mi estado de Facebook que tengo pareja o similar acepto que me llaméis gilipollas, aunque dudo que cometa tal acto de indiscreción, salvo que sea como acto disuasorio.

Alguno pensará que escribo como el que no sabe o puede amar y está totalmente equivocado. Yo amo con todo, no se amar a medias y soy mil veces más romántico que el tonto del culo que se gastará 100 euros en un anillo del Corte Inglés. Lo que sucede es que no regalo mi amor, si regalo mi pasión pero mi amor lo doy con cuentagotas a las personas que realmente me motivan.

No me va mal siendo como soy, golfo-bueno-truhan que hace lo que quiere y no rinde cuentas.

Hoy he visto por la calle a una chica que hace 7 años era la mujer más guapa del barrio.
Estaba mayor, fea, triste...estoy seguro que ella si celebra ese día y que tendrá 4 hijos y un marido forofo del Madrid esperando que cocine unas lentejas de las ricas.

Como todo tema a debate este tiene cosas buenas y cosas malas, yo de momento he vuelto a esquivar esa bala una vez más y os puedo prometer que todavía escucho su silbido.


7 comentarios:

Cari dijo...

Es muy buena toda la entrada, pero me quedo con:
//No puedo entender la infidelidad, las vidas paralelas, la mediocridad de sentimientos.
No admiro al que está emparejado como acto social, admiro al que ama en la privacidad de su casa//.
La bala mucha gente quisiera esquivarla, pero la carne es débil…y esa bala muchas veces acaba partiendo el corazón, jopelines, que frase más cursi me ha salido, bueno no pienso borrarla.
Por cierto no todas las mujeres después de siete años y porque se haya casado y tenga hijos están feas ni tristes, es cuestión de “actitud” de la mujer o el hombre que acaba con barriga cervecera por ejemplo.
Un abrazo Carlos, me ha gustado mucho tu entrada “truhan”

CARLOS dijo...

Un abrazo Cari

;)

Ángela dijo...

Oye, pérfido muchacho, que yo llevo unos cuantos años casada y no estoy fea ¿lo estoy?

anda, vente para mi blog que tengo 21 razones para pensar que lo que he escrito te va a gustar.

lachicabloggera dijo...

Pues yo salgo a la calle cada día buscando la bala, esa de la que tu te alegras por haber esquivado, pero lo mio no es por San Valentín, sino porque quiero encontrar quien mueva el suelo que piso, que me haga soñar, sentir amor y verdadera pasión.

Cari dijo...

Ahora mismo me vale con el abrazo, más que nada porque menuda tarde llevo...







Eli dijo...

Chapó

CARLOS dijo...


Un abrazo a todas,

No quería generalizar, hay casadas hermosas.

Yo busco una bala de esas que te dejan tonto

gracias chicas ;)