lunes, 26 de octubre de 2015

¿TE SUCEDE ALGO? (FRASE QUE NUNCA TIENES QUE DECIR A TU PAREJA)


Es cierto, los hombres y las mujeres somos distintos, cada uno tiene sus virtudes y sus defectos.
Como norma  general, los hombres tienen más orientación y las mujeres más capacidad para hacer cosas a la vez. También dicen que los hombres escuchamos menos y que las mujeres van más a su bola en cuanto a la realización de actos. Ya sé, no siempre es así.

Sí hay una cosa que es un hecho contrastado, una verdad irrefutable, una de esas leyes que son más fiables que la de la Gravedad o cualquiera matemática es esa que si a una mujer (pareja, me refiero) que no habla, que tiene gesto serio, que está poniendo morritos, le preguntas "¿te sucede algo?"... la has cagado.
Si no tienes la habilidad de intuirlo y de dejar pasar el temporal prepárate para las consecuencias.

Espera la Tercera Guerra Mundial. Tú eres el culpable de ese incómodo silencio.
Lo normal no es que te suelte unos gritos, no, las mujeres tienen otras habilidades relacionadas con la sutileza, son sibilinas para lo bueno y para lo malo.
Te responderá : "tú sabrás".
Jaque mate. Si te dice eso es que la has armado buena. Puede que no sea muy importante pero para ella es importante y eso es lo que cuenta.
Comprueba el movimiento de los pies, más si tiene una pierna encima de otra. Ese balanceo nervioso e incontenible es como los temblores que preceden a un terremoto. No hagas planes, vas a estar un tiempo ocupado. Comprobarás que los ojos están más abiertos de lo normal, no pestañea.

Puede que sea un pequeño detalle, puede que sea una cosa que has ignorado, incluso puede que tú no te hayas dado cuenta. Si te has percatado y preguntas ese "¿te sucede algo?" es que eres masoca, temerario y estúpido.

Una vez hecho el mal no tienes que tratar de ponerte farruco, ya has cometido el error, no lo magnifiques.
Escucha, haz gestos de asentimiento mientras agarras su mano (la cual no te ofrecerá con facilidad).
Has provocado un cabreo, es algo que ha llevado a cambiar el gesto a tu pareja, no ningunees la situación o la bola de nieve se hará más grande y te arrastrará al foso.

Pide "perdón". ¿Es exagerado? no sé, pero hazlo. Baja la cabeza, asiente generando y adquiriendo empatía, toma nota de lo que te dice y verás como su gesto mohíno cambia y se instala una sonrisa en su cara.
Acaricia, mira a los ojos y besa suavemente, no de manera bestia.

Aprovechad para enviar a los niños al cine porque esa reconciliación será tremenda, esa noche tendréis suerte sin ser sábado ni llevar camisa blanca.

Ya sabéis amigos y amigas, aquí estoy para ayudaros a ser más felices con vuestras parejas.
Carlos "servicio público".
De rien.



2 comentarios:

Buscando- mi -equilibrio dijo...

Uyyyy pero si es perdón sin saber qué has hecho, ya puedes correr... jajajajja.

Es que nosotras siempre esperamos que adivinéis qué puede pasarnos, lo sé, somos así de raritas.
Besos.

Carlos del B. Iglesias dijo...

Pero mola intentar adivinarlo.

Besos