martes, 2 de febrero de 2016

LA INJUSTAMENTE DESPRECIADA FIGURA DEL CHISMOSO,COTILLA O METICÓN (IRÓNICAMENTE DICHO)


                             Imagen de la web www.cositasfemeninas.com

Todos tenemos alma de portera. No, no digo de portero, a lo Casillas, digo de cotilla, de chismoso, de meticón, de entremetido, de impertinente... Hay muchas palabras que tienen un significado parecido.

La idea común que comparten todos esos adjetivos descalificativos es la de "meterse en la vida de los otros".

No tiene que sorprender. España tiene algunas virtudes y muchos defectos. Siempre hemos sido marujas. Sin ese lastre no existirían las revistas del corazón y los programas de televisión destroza-dignidades (con cheque de propina y pañuelo).
Es tremendamente curioso ver como la gente convierte lo polvos de las personas conocidas como propios. Las rupturas, las peleas, las decepciones, los embarazos. Se empatiza con el famosete de turno y se sigue sus andanzas vitales quizás, desde mi punto de vista, descuidando las propias. Ya se podría empatizar más con otras personas, las más desfavorecidas, y no con los gilipollas que usan billetes para jugar en los baños.

Es como la peli  "La vida de los otros", viven otras vidas.
 Al final acabas follando 4 veces al mes porque lo hace Bertín Osborne o un ciclado mal depilado de Mujeres y Hombres y Viceversa. O viajas a Miami con Vargas Llosa porque te metes en el papel de la de Porcelanosa y con suerte puedes acabar con Hugo Silva en vez de compartir los ronquidos de Manolo el cartero.
Sí, muy interesante, ¿pero tú que haces con tu vida?

Acepto la idea terapéutica, costándome mucho, de estar entretenido con la mierda ajena, vale, pero si en tu vida real te dejas llevar y no haces nada eres alguien gris sin mucho interés para ti y para los otros.
Si sustituyes tu vida, de manera virtual como en los Sims, por la de otros al final te quedas sin vivir tu vida. Lo malo es que la gente que no suma nada a su vida no suma nada a la de lo demás, genera problemas, vota, y comparte instalaciones contigo, pudiendo generar situaciones despreciables porque la frustración acaba saliendo. Otras veces no sale con desconocidos y acaba saliendo dentro de la familia, tras las cuatro paredes, y todos sabemos en qué puede acabar.

Creo que un país evoluciona cuando se dejan de lado los males atávicos, y el de ser chismosos y cotillas lo tenemos en la sangre. Ni en 20 generaciones o invadidos por los alienígenas podremos acabar con ello.

La base para cambiar estas cosas está en la educación, como en todos las mierdas que tenemos dentro de nosotros, pero esta se tiene que impartir por la familia y si esta no ve problema en ser de una manera malamente podrá prevenir contra ello.

No tenemos solución. El "¿sabes lo de la hija de la Antonia?" y el "¿a qué no sabes quién está con Paco el carnicero?" no nos lo quitaremos nunca de nuestra forma de relacionarnos.

Si hubiera más discreción habría menos zona de actuación para los meticones (preciosa palabra), pero las redes sociales nos encaminan hacia todo lo contrario, vamos directos a olvidar el significado de las palabras pudor, coherencia, derechos infantiles, vida íntima, etc...

Sí, las redes sociales son caldo de cultivo de gente con poca vida propia y más preocupada por lo que tu haces que por lo que ellos hacen. También de narcisistas con demasiado ego y de seres unineuronales, por lo tanto hay que ser cuidadoso y discreto. Hay que ceder lo que quieres ceder, siempre irrelevante.

Os dejo, empieza Gran Hermano y tengo que llamar para echar al Pequeño Nicolás.



4 comentarios:

Buscando mi equilibrio dijo...

Muy buen post, muy bueno.

lacantudo dijo...

España fue el caldo de cultivo perfecto para que naciese un género tan nuestro como la novela picaresca y en los tiempos que corren, es curioso que Belén Esteban consiga que se formen colas de más de dos kilómetros para sus firmas de libros. Además se la denominó "la princesa del pueblo" y el máximo reconocimiento popular a Juan Carlos primero era ser "muy campechano" y despertar la admiración de un sector de la población cuando a través de la prensa rosa descubría sus "supuestas" infidelidades a su esposa.
Es mucha la gente que se nutre de vids ajenas y este vampirismo mal entendido ha llenado la red hasta un punto que ríete de Crepúsculo.
Hay que ser muy inteligente y hay que tener mucha mano izquierda para desenvolverte con cierta intimidad en la sociedad actual.

La Estupenda dijo...

Me encanta tu post. Sinceramente yo soy una cotilla, así que no puedo quejarme de mi estado ni de lo que se ve en la tele, jajaja.

Kiss

Carlos del B. Iglesias dijo...

Besos a todos y todas, así, con gripe y todo