martes, 15 de mayo de 2012

JUAN ANTONIO CEBRIÁN, UN MITO DE LAS ONDAS, UNA AUSENCIA INSUSTITUIBLE



No soy mucho de llorar muertes de famosos, es más, me suelen causar cierta indiferencia porque ,analizándolo fríamente ,no me suelen quitar nada vital.
Las únicas pérdidas que realmente me llegan son las cercanas.
Hubo una excepción, la de un periodista, Juan Antonio Cebrián.

Cebrián, no era un periodista al uso, era un divulgador con vocación de maestro de escuela, con inquietudes, con principios, con sabiduría y con carisma.

No se si habréis tenido la suerte de disfrutarle escuchando "Turno de noche" o la "Rosa de los vientos" sino le habéis escuchado nunca no sabéis lo que os habéis perdido.
Ahora, más que nunca, echo en falta su exacta y puntiaguada visión de la realidad comparándola con otras épocas y demostrando que se puede ser certero e imparcial (o parecerlo). Daba luz a nuestra ignorancia.

Le debo muchas noches escuchándole, con veneración, de madrugada, en esas horas en la que se produce un clima mágico de reflexión que provoca el análisis y que te hace salir del lado oscuro de la vulgaridad.

Gracias a él aprendí de Historia, esa asignatura que tanto me causaba indiferencia en clase, y que tanto me interesó cuando me lo contaba con su voz potente en sus "Pasajes de la Historia".

Se rodeaba de divulgadores que me hicieron creer en lo fantástico en su "Tertulia de las cuatro C", se preocupaba por el planeta tierra en "Azul y verde", me contaba temas de espías en "Materia reservada", hablaba de cine, comics, actualidad.... es decir, era un programa cultural (con mayúsculas) hecho con rigurosidad y con afán pedagógico pero propinaba la actitud de pensar, la de analizar y la de dudar de todo ...creyendo que todo era posible.

Creaba, como nunca más he sentido, una complicidad casi familiar entre locutor y oyente. Le sentías cercano, era humilde, agradable, culto....interesante.

El 20 de octubre del 2007, un día después de mi cumpleaños, nos dejó con un ataque al corazón. Era demasiado grande para estar encerrado en su cuerpo. Recuerdo perfectamente que lloré cuando me enteré.

Tengo la sensación de que no se le reconoció lo suficiente. Tengo la seguridad de que en este país de "charanga y pandereta" somos más de mitificar mediocres, famosillos del corazón o deportistas que tributan en Andorra. Seguramente tenemos lo que nos merecemos.

Hubo un grupo, Mago de Oz, que dedicó una canción al mítico programa " La rosa de los vientos"... ellos quizás si supieron valorar a un genio.

Hay un bosque en Riba de Saelices (Guadalajara) dedicado a él, hecho con el dinero resultado de la colecta de sus oyentes...



El programa sigue, Bruno Cardeñosa lo lleva más que dignamente... pero no impide que añoremos al escritor... al periodista ... al divulgador... al casi amigo Juan Antonio....


Lema del programa:


Donde la noche se enamora del misterio, y envuelve con su capa a esas almas heridas de soledad, para que no mueran de frío. Donde la noche se transforma en una luz y acuna la imaginación y los sueños de libertad. Donde la esperanza camina de la mano del saber. Donde te espero, en la Rosa de los Vientos.
"Fuerza y Honor"


                                                      Mago de OZ- "La rosa de los vientos"

15 comentarios:

Tantalas dijo...

A mi me encataba el programa de la Rosa de los vientos, la de noches que me he pasado escuchandolo

CARLOS dijo...

Debería ser de obligada escucha..para evitar la incultura general que nos rodea...

Perséfone dijo...

Él se fue, pero nos dejó su legado. Y es que el mundo sería sin duda un lugar peor para muchísima gente si no fuera por este programa.

Lamento no haber llegado a escucharle en directo.

Saludos.

Manu dijo...

Tengo 23 años, no recuerdo exactamente mi edad cuando comenzé a escuchar la radio, programas de humor, de deportes,etc. Un día cambiando de emisora me topé con él, con Juan Antonio Cebrián, a raíz de esa primera vez ya todos los días de emisión escuchaba "La Rosa de los Vientos", deseaba que llegara la hora del día para escuchar este maravilloso programa. Fuí un adicto, amaba el programa y amaba a Cebrián, gracias a él me interesé por la historia, por la cultura, descubrí montones de cosas, y un largo etcétera.
Recuerdo perfectamente el día que nos comunicaban la triste noticia, no me lo podía creer, no podía estar pasando eso, no podía ser verdad.. LLoré su pérdida como si perdiera a un familiar.
Como bien cuenta en este artículo, Cebrián nos dejó mucho bueno, nos dejó huella a todos los que le escuchabamos.
Se podría escribir bastante sobre él, y nada negativo saldría porque era una maravillosa persona, de esas personas que ya casi no quedan. Doy gracias por haberlo escuchado durante tanto tiempo, pena fue no poder disfrutar de su presencia física.
Respecto al tema de que no se le reconoció suficiente estoy totalmente de acuerdo, es una verdadera lástima, si de mi dependiera haría que se estudiara en los libros de historia y sus audios para poder enseñar con esa facilidad que tenía de movernos al pasado con su voz.
Debería ser como un estandarte para España.
Hace tiempo que perdí la objetividad cuando hablo sobre él, pero es que Juan Antonio se merecía eso y más.
Me quedo con el título "JUAN ANTONIO CEBRIÁN, UN MITO DE LAS ONDAS, UNA AUSENCIA INSUSTITUIBLE"
Fuerza y Honor!

Drakul dijo...

Se le echa muchísimo de menos. La Rosa de los Vientos sigue existiendo pero ya no es lo mismo, sería imposible que lo fuera. Juan Antonio era un tipo distinto, culto a la par de divertido. Con la Rosa de los vientos aprendías tanto como te entretenías. Hoy sigue siendo un programa con una dosis cultural que se mantiene por encima del resto de la parrilla radiofónica; sin embargo ha perdido ese encanto, esa sonrisa y hasta aquellos guiños hacia lo desconocido, hacia lo no racional, hacia aquello que no te crees pero pero a lo que él habría una puerta.

También he de reconocer que fue el único "famoso" por el que me he entristecido de verdad y así lo expresé en su día:
http://de-nit.blogspot.com.es/2007/10/gracias-juan-antonio.html

Sillercita dijo...

Estoy de acuerdo, éstas son las verdaderas ausencias...
Lo bueno es que los grandes, dejan su huella por siempre.

Un abrazo! (dejo mi huella en tu blog)

Emilio dijo...

Enhorabuena por el artículo, un verdadero homenaje como no se le ha hecho. A mi su pérdida también me hizo llorar, era la primera noche en casa tras mi luna de miel y ... me quedé frío y sentí un profundo pesar por alguien a quien sentía, como dices, muy cercano, amigo sin llegar a conocerlo. Propaguemos su legado, el de un verdadero humanista, de los que quedan pocos (y son ignorados)

Iñaki dijo...

Un gran recuerdo para el gran Cebrián!

CARLOS dijo...

Yo le hecho mucho en falta...la sabiduría de sus palabras en estos tiempos grises nos ayudaría mucho a los que no nos conformamos con la realidad gubernamental...

Gracias a todos los que os guste este post...a los que no...también..

Abrazos

miguel dijo...

Recuerdo las nostálgicas noches de turno de noche, su melodía, y la inconfundible voz de Cebrian. Sus pasajes de la historia y todo el programa que me mantenía despierto a pesar de que muchos días empezaba a trabajar a las seis de la mañana.
No era solo un periodista, era algo diferente que penetraba hasta el fondo de tu ser y del cerebro. Ya mas tarde en la Rosa de los vientos, las tertulias de las cuatro Cs. En fin se que estarás sonriendo, viéndonos en nuestros afanes de crisis y desmayos. "Fuerza y honor" señor Cebrian, porque TU eres algo inolvidable.

miguel dijo...
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miguel dijo...
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CARLOS dijo...

Miguel,te he suprimido los comentarios porque estaban por triplicado..no porque te falte razón o sea un censor...jeje

por cierto..a los nuevos...HACEROS SEGUIDORES DE MI BLOG...¡¡SORTEO UN SUGUS FIRMADO!!

Cari dijo...

Le has hecho un bonito homenaje,

Un abrazo.

eliott dijo...

Juan Antonio, genio!

Fuerza y Honor!