jueves, 9 de octubre de 2014

EL MEJOR TRABAJO DEL MUNDO : MASAJISTA DE MODELOS RUSAS


Modelo rusa, con anillo de casada y culo blanco, a punto de recibir un cubo de hielo sin haber sido nominada en ningún reto.

He tardado, muchos años, pero al fin he conseguido descubrir mi vocación : quiero ser masajista de modelos rusas.
Me ha costado decidirme pero Youtube me ha enseñado el camino.

Estaba yo buscando en el canal de vídeos las últimas charlas en inglés de Eduard Punset y de Stephen Hawking (sobre física molecular) cuando un error me llevó a escribir "rusa culo".

Para mi pueril sorpresa el primer vídeo tiene varios millones de visitas. Se titula "Baño y masaje ruso".

Sale un tipo con cara de ruso que me incomoda, me recuerda al eunuco de Juego de Tronos por su vestimenta y por su cara de palo.
Se dirige a cámara, habla en ruso. Al principio buscaba la opción de los subtítulos cuando de repente ¡plas! ¡una preciosidad en una camilla!. Espectacular la muchacha, se la ve limpia y leída. Poca ropa. Desisto en quitar visibilidad con palabras en amarillo. Mis intereses dejan de ser médicos para ser estéticos.

El ruso eunuco (presuntamente) saca un guante blanco lleno de mierda y lo impregna en algo que no sé lo que es porque no sé ruso. Se lo frota por todo el cuerpo a la muchacha. TODO el cuerpo. Hace un ruido raro al frotar, como de rascar, como el que juega con arena en superficie lisa. Ese ruido que escuchan algunas Ministras en la playa en su mente. Un "ras ras" raro.

El tío no se corta, magrea con el guante y magrea con la mano sin guante.

Una cosa me inquieta, emite por la boca jadeos. Van en claro incremento. Son propios de una peli de miedo, unas duchas de cárcel turca o de un acto de amor entre semejantes o de semejantes y cabras.

Ese jadeo..ese jadeo...creo que está a punto de caérsele la babilla pero ¡no!, cambio de plano.

Periódicamente acude a una mesa auxiliar para crear una masa alquímica que no provoca apetito.
Mientras, nuestra rusa con anillo de casada y cuerpo de diosa, sonríe a cámara e incluso suelta alguna pizpireta carcajada cuando el ruso eunuco (cada vez más dudas tengo de esto) suelta chascarrillos provocados por el café con vodka.

Ella se tapa, púdicamente, los senos y el "secreto"  mientras nuestro amigo le relaja los músculos y hace lo contrario con los de los visualizadores de tal obra de arte.

Aquí podemos ver al eunuco sufriendo por lo larga que es su jornada laboral y explotando un granito traidor que salió en el pompis de mi amiga Mariloski. 

Luego hay una pausa valorativa que se rompe cuando mi nuevo Dios lanza un caldero de agua a la muchacha. Esta se levanta sorprendida y un pixelado hijo de puta nos priva de comprobar si el agua está fría o caliente. Momento dramático que se refleja en las caras de ambos contendientes.

Más tarde la unta de chocolate (en polvo), solo falta envolverla. Esto sucede a cámara rápida, a toda leche. Antes ha cambiado su guante blanco lleno de roña por otro que parece más higiénico. Sigue tocando con ambas manos para mantener el equilibro de chacras.

Este maravilloso vídeo acaba con una escena final que provoca que me levante y aplauda cual groupie de Abraham Mateo. Es la que pongo a continuación. Mis respetos y envidias hacia ese tipo son totales.


El ruso, antes considerado eunuco y ahora considerado el nuevo George Clooney, fuma un puro al borde de un jacuzzi mientras la modelo rusa se baña para eliminar impurezas. ¡Antológico! .

Os recomiendo su visionado. Es estimulante.

                              Vídeo de Youtube. No apto para cardiacos.









4 comentarios:

pirata Lulu dijo...

Todo dios callado...has acojonado al personal, o a lo mejor han ido todos corriendo a sacarse el carnet de manipulador de modelos rusas...estoy por sacarmelo yo...je,je..

Carlos del B. Iglesias dijo...

Parece ser que tomar vodka naranja no me convalida nada de este curso. Una pena. Prueba tú :)

SOLEDAD ARCOS dijo...

a mí me han dado muchas ganas de ser rusa y tener ojos de gata...

Carlos del B. Iglesias dijo...

Más quisiera esa rusa parecerse a ti...vamos...¡dónde va a parar!