lunes, 27 de abril de 2015

PUTO PERIODO CABARET PUNK : SANGRANDO ARTE


Hay veces que voy a los eventos a ciegas, me gusta la idea de "no saber que me voy a encontrar". Mi incertidumbre suele ser recompensada y hay situaciones, como este caso, en  las que acabo más feliz que Massiel en una barra libre. Sí, literalmente y metafóricamente.

Reconozco que el Cabaret nunca ha llamado mi atención, siempre me ha resultado sobrecargado y pesado. El Punk sí, está entre mis preferencias musicales. Es una de esas buenas costumbres que tengo cuando estoy a solas y quiero despejar la mente con acordes potentes y letras irreverentes. Me gusta lo políticamente incorrecto, no puedo luchar contra mi esencia.

Me gustó la ambientación y el recibimiento en el Porta Caeli. Esa luminación abusando del rojo, esos sillones con estampados propios del barrio chino de cualquier gran ciudad, ayudaban a meterse en ambiente.
La idea de recrear una barra de prostíbulo en el escenario, de manera sencilla pero efectiva, me pareció buena idea.

Los participantes en esta genial locura se paseaban entre los asistentes saludando, exponiendo poses de buenos actores de método, ofreciendo condones customizados y haciéndose fotos a tutiplén sin pensar que podría haber hombres casados que no podrían justificar en casa, si su mujer les coge el móvil en un arrebato, que esas fotos con señores bigotudos portando pelucón son propios del espectáculo y no de un local de la Junquera por donde pasa con el camión 3 veces por semana.

Si la ambientación era notable la caracterización (de Polo Korstanje) y el vestuario eran sublimes. Esos corses imposibles, esas pelucas exageradas buscando la sorpresa y la hipérbole eran cojonudas.



En el escenario teníamos a cinco chicos y a dos chicas, creo. Tampoco podría asegurar tal dato, me estoy guiando por las barbas y los bigotes y después de ver lo que luce la Pantoja me surgen las lógicas dudas.
Looks al estilo Conchita Wutz, un maestro de ceremonias como "presentador de variedades", una madame y su hermana gemela (mala o buena, según prisma) y una corista genial.

Empezaron con diálogos, a modo de introducción, esperando de manera hábil a que los receptores del espectáculo se colocaran en la mejor ubicación posible para saborear arte.

Mucho humor, mucho y bueno. No me sobró ni un gag, me parecieron bien interpretados. Mucha "vis cómica".
Muy buena la manera de presentar los temas, de introducir las historias con un speech breve pero certero que cumplían, con creces, el objetivo de reclamar la atención sin aburrir.

Otro aspecto a señalar es que esta gente son unos cabrones multifunción, como las impresoras. Cantan, actúan, tocan instrumentos y todo lo hacen bien. Todo lo hacen con una profesionalidad que dignifica el oficio de músico, el de actor, el de cantante y el de cómico.


Uno de los puntos fuertes de este show es la variedad de estilos mezclados de manera magistral, con argamasa que la buena. Pasas de un género a otro sin complejos y con la capacidad de sorprender sin sodomizar, porque hasta la última canción de los "bises" pueden sacarte una mueca de agrado.

Las coreografías son las adecuadas para un espacio escénico tan limitado. No se pueden hacer más cambios de roles, no puede haber más movimiento del que ofrecen.

Las letras de las canciones son contundentes, bien construidas y bien musicalizadas. Fueron especialmente de mi agrado las que eran más "republicanas". Con algunas se me iban los pies y eso tiene mérito porque soy un puto ficus.
Sospecho que en algún momento tendrán problemas por su irreverencia ya que está claro que con las "reglas de juego" que tenemos ahora todo artista que no pase la palma de la mano por la chepa del político de turno está dispuesto a ser marginado, aunque sospecho que este dato importa poco. Mejor vivir de pie que morir de rodillas. Comparto y aplaudo.

La irreverencia alimenta, cuando está llena de talento y de "buen hacer" más. No es "criticar por criticar", es tratar de dar golpes en la mesa con humor y arte. No es fácil, no todos pueden, algunos lo intentan y acaban haciendo el ridículo. Para saber ironizar sobre los temas hay que tener un mínimo de inteligencia. Lo zafio ya no vende, lo casposo está en desuso a pesar de que Jose Luis Moreno haya intentado rescatarlo para la 1 de RTVE.

Resumiendo, es un gran espectáculo, muy entretenido y muy aconsejable. Si eres muy monárquico o careces de sentido del humor no, no es para ti, será mejor que escuches conciertos de Norma Duval o de Bertín Osborne.

¡Larga vida al punk! 

Agradecimientos infinitos a Carol Blanco por las fotos y al Norte de Castilla.





4 comentarios:

Unknown dijo...

como me metiste en gana, los he buscado y he visto en youtube! (del I al VIII), gracias !por tus articulos,
https://www.youtube.com/watch?v=DR7Rj5Ho71A

Carlos del B. Iglesias dijo...

Gracias a ti, amigo o amiga con nombre de morador de Texas.
:)

María Díaz dijo...

Sé que me repito, pero ya sabes que me río mucho al leerte, me encanta!! Un abrazo.

Carlos del B. Iglesias dijo...

Gracias María, yo me emociono con tus poemas.
Abrazos