miércoles, 6 de abril de 2016

EL ARTE DE LO INMARCESIBLE


El Diario de Noa, una película donde se habla del amor que puede con todo y que se convierte en eterno.

Antes de todo voy a definir el concepto inmarcesible, porque lo mismo sois como yo y lo descubrís hoy.
Significa "algo que no puede marchitarse".
Me parece jodidamente bonito y poético.

Las etapas del desarrollo humano tiene siete etapas, como ya conoceréis. Estas son: Edad prenatal, infancia, niñez, adolescencia, juventud, edad adulta y edad anciana.
Lo óptimo sería llegar a la última y pasar por todas las fases de manera correcta, siendo feliz, con normalidad...pero no siempre es así. La vida es una noria con diferentes emociones y diferentes periodos de alegrías y de tristezas, de sentimientos enfrentados.

En los temas sentimentales sucede lo mismo. Se supone que si se elige a alguien en un momento determinado es para llegar con esa persona a la última etapa juntos (salvo que hablemos de muestras de amor coyunturales, que no es el caso). Pero el amor se marchita, muta, y suele dejar de un lado la pasión y convertirse en cariño.

No siempre pasa. Hay gente que convierte sus historias vitales en inmarcesibles. Las adversidades no minan el camino, lo fortalecen y valoran lo que tienen y lo que se pueden aportarse en este maravilloso viaje llamado vida.  Hay personas que logran que su amor sea inmarcesible.

No siempre es el amor lo que reúne este arte, también puede ser objeto de ello el desamor. A veces es incluso más potente el sentimiento de querer y no poder o el de querer y perder que el de tener sin más.
Hay amores platónicos, amores no consolidados, amores de infancia que en la madurez se encuentran y el destino les dice que ha llegado su hora...
Deseos narcotizados que no se probaron. Dudas que no se despejaron. Jode morirse con la incertidumbre.

Lo inmarcesible engloba amor, desamor, amistad, lealtad, odio, protección hacia los seres queridos...sentimientos, buenos o malos, pero humanos.

El humano por definición tiene fecha de caducidad, por eso es lógico que los sentimientos también lo tengan.

Sería lógico poder saber diferenciar lo que es digno de luchar por ello para "regarlo" y que no se marchite y lo que es mejor dejar que se marchite y se pudra... pero eso ya requiere mucho, especialmente valentía y capacidad auto-crítica, valores poco comunes.

En el amor muchas veces se gana perdiendo y muchas veces lo estúpido es navegar en contra de las olas que nos golpean sin piedad la cara, pero hay otras veces que no es así y como no tenemos certezas lo mejor es descartar por comprobación. Trial and error que diría un hipster que viva en London.
No quedarse con las ganas, no quedarse con las dudas y vivir.

La vida puede ser maravillosa, que decía Andrés Montes.

A veces suceden historias como la película El diario de Noa y el amor hace gala de sabiduría y convierte en arte luchar porque algo sea inmarcesible, arte con buena fortuna.


(Gracias Nancy por la idea).

4 comentarios:

Buscando mi equilibrio dijo...

Yo creo en el amor, pero que no se marchite... Yo creo que sí lo hace, y cuando llega ese momento decides si intentas echarle agua y vuelva a florecer, o quitas los pétalos y tiras el tallo a la basura. No encaja en mi comprensión, ejemplo, que mis padres lleven 52 años juntos y no hayan vivido ese apagón... Ahora, que se pueda reavivar? Por qué no? No hay nada imposible, eso sí, tan moñas como en las películas difícilmente. Eso no son relaciones, ni amor, es cursilería pura.
Besos

Carlos del B. Iglesias dijo...

Eres divertida cuando vas de mujer dura y castigadora.
Besos

Antes del Big Bang dijo...

Hola Carlos, hace unos días comentaba en Fb que me encanta la palabra inmarcesible, mi querida Nancy te hizo la sugerencia y me ha encantado el resultado de tu post.
Yo creo que en la vida no hay nada inmarcesible por mucho que nos empeñemos en cuidarlo.El tiempo pasa para todo y para todos, pero para la imaginación nada es imposible y lo chulo es mantener en nuestra mente las cosas buenas inmarchitables, y fruto de esa imaginación...millones de relatos, libros y poemas inmarcesibles:

El verso debe ser firme y radiante,
lo mismo que el acero y el diamante.
Debe ceñir inmarcesibles galas,
subyugar o abatir... y tener alas. Julio Florez

Carlos del B. Iglesias dijo...

Un abrazo y un saludo "Antes del Big Bang"