martes, 24 de julio de 2012

EL RITUAL DEL DESAYUNO


Suena el despertador y no sabe en que momento se encuentra, en que ciudad, a que hora.

De reojo mira a unos números rojos que indican que son las 9 de la mañana.

La cara se vuelve achinada, el cuerpo tira para abajo.
Un suspiro y una patada a las sábanas (a veces más de una) y se queda desnudo encima de la cama, con el signo fisiológico común a los hombres en ese momento que ha quedado al descubierto al retirar la ropa.

Depende el día se hará uso de ello, lo normal es que no, la pereza es mayor que la lujuria. La única excepción es que el día antes se haya salido de fiesta y no se haya llegado a buen puerto en las pretensiones.

Salto poco acrobático y encajar los pies en las sandalias confiando en que lo izquierdo y lo derecho coincidan (por una vez)

Abre el cajón y coge el bóxer negro más cercano que adelgaza su ya fina figura de galán italiano de los 70.

Ducha rápida y lavado de dientes. Se intenta evitar el afeitado salvo por "causa mayor".

Desplazamiento a la cocina. Se hace una tostada mientras la Dolce Gusto convierte la cápsula en café bebible. Bien de azúcar y algo de leche entera de una marca que no sepa a agua.

Mantequilla y  mermelada de fresa, melocotón o ciruela quedan extendidas uniformemente en el pan previamente tostado sin estar quemado (tirando a poco hecho).

Se corta la tostada en 3 filas iguales que facilitan ser agarradas a la hora de ser untadas.

Los utensilios usados se colocan en la lavadora con un orden más o menos lógico.

Es un ritual sencillo, casi automático. Es algo carente de importancia salvo cuando no puedes realizarlo.
Es el valorar las pequeñas cosas, los pequeños detalles... es el fiel reflejo de la forma de encarar la vida.

Es trivial hasta el mismo momento en que no se hace y es cuando se convierte en añorable,en necesario...al igual que puede convertirse mi presencia en tu mundo.

10 comentarios:

Ángela dijo...

Claro, eso es lo que me ocurre a mi cuando no veo tu perfil romano por ningún lado, que me he acostumbrado a ti y te quiero.
Me gustas más que una tostada de queso fresco con mermelada de naranja amarga, y que un café recién hecho de esos que impregnan con su aroma toda la estancia.

jaja y ¡buenos días!

CARLOS dijo...

jaja, esperaba gustarte más que una tosta de pan pallés con tomate y aceite...pero me vale...


Un beso y buenos días!!!

Cari dijo...

Creo que sí, que todos tenemos un ritual para desayunar, particularmente aquí la felina que te escribe no es nadie hasta que ha desayunado y mejor nadie me toque las narices antes de mi fruta, y mi café con leche, la tostada no siempre y jamás le echo mermelada.
Algunos días ciertamente al despertar no sé donde estoy ni en qué momento del día pero eso se arregla en cuanto limpio mi carita que no me la merezco recién levantada.
Lo de meter los utensilios a la “lavadora” te ha quedado muy mono.
Bueno me alegra leerte de nuevo, sigamos con los rituales y con tu presencia en nuestro mundo.
Un abrazo Carlos.

Ángela dijo...

Tonto, ves a mi blog que te he dedicado una especie de poema.

me gustas mas que...

pero eso si, no me tomes muy en serio jaja

eliott dijo...

Soy muy partidario de esos Rituales Paganos tan necesarios para permanecer vivos.
Magnífico Carlos
Saludos efusivos.

CARLOS dijo...

Cari, me alegra verte por aquí...y por el otro lado..jaja

Ángela, te alabo el gusto... ;)

Eliott, gracias a ti fui el otro día a el bar ese tan chulo de San Andrés :) una gozada...

MaÁngela dijo...

Hola mi querido y buen amigo Carlos:
Mi ritual, en el desayuno es similar. Pan tostado con poca mantequilla y miel de abeja! Café con leche light (de la que sabe a agua... Jaja) con splenda.

Pero mi ritual al encender ésta, es irme a tu muro y saber cómo estás. Se te quiere amigo, se te quiere chorros.

CARLOS dijo...

Amiga mexicana... me ha encantado eso de "se te quiere a chorros", gracias, es mutuo

Un beso

Uol Free dijo...

Acabo de llegar de viaje y al ir a la cocina he pensado "¿dónde está el bufett?

A mí se me suele atragantar el desayuno con las noticias.

Pero en verano, en verano me tomo mi café al sol de la terraza, leyendo periódicos sin prisa... hasta que se me atraganta la tostada... otra vez.
Sorry.

MC. dijo...

el ritual del desayuno, es lo que más me gusta, me levanto a las 5.30 (sí estoy quemada) para poder disfrutar mis "mates en patas" el placer de las cosas simples
un abrazo desde el otro lado del charco :)