martes, 3 de junio de 2014

EL VENENO DE TUS LABIOS


Es casi imposible evitar ese pensamiento insano de recordar tus labios junto a los míos.

Antes me dieron salud, entusiasmo, empujones y ahora me provocan cefaleas, úlceras, pérdida de pelo, inapetencia...
Ni como ni follo.
Es por tenerte en mi mente como inquilina sin pagar mensualidad que sufro desprecio ante las bellezas ajenas y vivo anclado en lo vivido feliz a tu lado.
No es sano, no es sano lo que no es real.

El aire se contamina si no viene purificado de tus fosas nasales que me respiran al acercarte demasiado a mí y no dejan espacio entre tu cara y mi cara, tus labios y mis labios, tu lengua y la mía.

Preferiría no haberte probado nunca a sufrir, sin remedio, las consecuencias de la imposibilidad de que el hecho sea repetido.

Recuerdo bien las reglas: una noche con la condición de NO repetir.
Tu marido y los cuatro pequeños que tuviste con él son demasiado importantes como para cederme algo que no sea tu mente por más de unas horas...

Pero es que fue mágico, muy intenso, muy deseado...parecía de verdad.

Nunca he sido mucho de respetar contratos, menos los verbales, así que interiormente me engaño pensando en que dejarás todo y vendrás conmigo a recorrer mundo, a recorrernos bajo sábanas, a confundirnos en uno... carnal y mentalmente.

Muchas veces, cuando estoy dando misa y miro a todos mis feligreses, deseo encontrar tu mirada entre los que acuden a mis lecturas, a mis actos "laborales". Nunca estás.

Quizás sea mejor así, que tú sigas fiel a tu familia y yo siga siéndolo a Dios, pero no podré olvidar nunca el veneno de tus labios...


7 comentarios:

Viviendo de risa dijo...

Jajajajaja Tas fatal chiquillo!
Además de infiel, hereje...Jajaja

awen dijo...

eres un romántico reprimido , me encanta besos

Carlos del Barrio dijo...

Pues siento decepcionaros, no soy ni infiel, ni hereje, ni mucho menos reprimo nada. Será cosa de la literatura...
bss

Sergio Rioja dijo...

Que fatal es la espera de lo imposible.

Fantástica historia

Carlos del Barrio dijo...

Gracias Sergio, un abrazo

maruxaina89 dijo...

Eso se llama sorprender al lector! Preciosa y real la primera parte. Lo segundo me ha dejado tan patidifusa que no se... :S

Carlos del Barrio dijo...

¿no sabías que yo soy cura? :)