martes, 27 de diciembre de 2011

CORTARSE LA COLETA


Llegamos a una edad, más de los 30...y lo que antes resultaba sencillo (salir-beber-follar-olvidar) se convierte en un quebradero de cabeza, si se tiene. Los que no analizan siempre son felices, es por eso que los tontos siempre sonríen.
Piensas, y pones en una balanza si compensa más ir de "flor en flor" o es mejor retirarse: "cortarse la coleta" (expresión taurina que hace referencia a cuando un torero deja de torear).
El solo hecho de sopesarlo ya implica ánimo de cambio.
Hay señales que te hacen llegar a esta reflexión. Miras a tu alrededor y ves que todos están casados, emparejados de larga duración y tú... no. Lo que antes veías como un error ajeno se convierte en una duda. Es cuando piensas que lo mismo en un buen momento para emularlos.
Para remate, los casados están embarazados (ellas de manera biológica, ellos producto de los excesos gastronómicos).
Tu te miras para adentro y ves lo que hay. Ya no es tan divertido salir por la noche, es más, te pones excusas del tipo "hace frío", "tengo trabajo que hacer en casa", "me duele la cabeza"..etc...bastante primitivas y sencillas. Lo que realmente te apetece es estar debajo de una mantita en buena compañía, y ese es el problema : no tienes compañía, ni buena ni mala.
Te das cuenta que "las aves de paso" no han hecho nido en tu corazón ni en tu cabeza, y tu te encuentras desubicado...desorientado...y eso conlleva pensar...
Puedes ponerte la tele, leer "El Secreto" o evadirte de cualquier otra manera, pero la realidad es que no tienes a nadie que te dé calor debajo de esa manta, nadie que te ayude a respirar y que te quite la respiración, nadie.
Siempre puedes usar la agenda generada en estos años, puedes realizar una cópula acelerada y dejar que el recuerdo inverne, gozando del sueño de los justos. Pero piensas...hace frío, tener que buscar un hotel... quitarte la ropa...volvértela a poner...y todo para intercambiar fluidos con alguien que realmente te importa poco o nada. No motiva, no compensa....prefieres usar las balas para quien lo merece.Antes lo verías bien, te relajarías, llamarías a los amiguetes al día siguiente con la sonrisa puesta y alardeando de ser el mejor de todos los toreros..pero ahora no, ahora no lo haces, y si lo haces te prometes no repetir. Ni siquiera la excusa fisiológica te ayuda a ello...salvo que seas un animal primitivo, lo cual ,te habría impedido hacerte cualquier reflexión de las anteriormente señaladas y tu mayor preocupación será la de llevar las cejas bien depiladas....
Es en estos periodos, edulcorados con las fiestas navideñas , es cuando hay que hacer una pausa. Esta debe ser valorativa, realista.
Puedes seguir con tu vida,la  que llevas...o puedes analizar tu entorno, emocional y geográfico. Mira con ojos nuevos, los ojos que miran más allá del físico, los ojos que penetran dentro de las personas y te remueven lo que tengas dentro. Buscarás algo especial, algo que te motive. La motivación te hará comparar situaciones y verás que es mejor un café con alguien interesante que un polvo en un coche debajo de una farola con alguien que no te aporta nada....ni placer...porque el placer se vincula con el cerebro...
Si no tienes a nadie cerca que te llene, espera, pero si tienes a alguien ....no lo dudes...actúa, no hay nada más estúpido que esperar los momentos adecuados de la vida para hacer las cosas...no los hay...el momento adecuado siempre es el ahora. ¡Vamos!


PD: Este post se lo quiero dedicar a la más Dulce de mis conocidas, una mujer de bandera (y creo que por fuera también). Un lujo de mujer.

6 comentarios:

Cari dijo...

//pero la realidad es que no tienes a nadie que te dé calor debajo de esa manta, nadie que te ayude a respirar y que te quite la respiración, nadie//
Hola Carlos, me ha encantado tu entrada de hoy en especial esta frase tuya con la que empiezo
mi respuesta.
El amor a veces ayuda a respirar, pero otras te deja casi en parada cardiaca, para eso tiene que haber un amor alborotado y pasión, dejando paso después a la tranquilidad y al cariño, ahí es nada pero también ahí es todo.

Un abrazo Carlos que espero no te quite la respiración, más bien te ayude a respirar. Je, je.

CARLOS dijo...

Tus abrazos son siempre reponedores Cari...jeje...

Saludos

Julio G. Martín dijo...

Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuu, que de verdades.....!!!
Miedo da leerlo.
Un abrazo

CARLOS dijo...

Eso es cierto, todo verdades, sobre todo la postdata...

Un saludo Julio

Neysa dijo...

Perfecta descripción de lo que es hacerse mayor. Lo peor es que hay gente que no lo asume y pretende hacer lo mismo que a los veinte, y resultan patéticos.

Anónimo dijo...

De ser cierta la postdata asegúrate de que ella se vea identificada.